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September 3, 2025

In conversation with Sarai Flores

Interviews

A través de sus recorridos personales y profesionales, exploramos sus inicios, los obstáculos que enfrentaron, los aprendizajes que marcaron su crecimiento y su mirada sobre el presente y futuro del sector.

 

Un espacio para inspirar, compartir experiencias reales y celebrar el talento femenino que transforma la industria de los eventos.

¿Cómo comenzó su camino en la industria de los eventos y cuál es su formación o experiencia previa?

Mi formación profesional se desarrolló en el área de las ciencias sociales, específicamente en comunicación de crisis, con un posgrado en la Universidad Lumière Lyon, Francia. Al finalizar mis estudios, surgieron oportunidades laborales en el sector hotelero, particularmente en el área de servicio al cliente dentro de la hospitalidad de lujo. Fue en este entorno donde inicié formalmente mi trayectoria en el área de eventos y coordiné mis primeras bodas.

Posteriormente, otros hoteles comenzaron a contratar mis servicios y, poco tiempo después, decidí fundar mi propia agencia independiente como wedding planner y diseñadora de eventos.

En sus inicios, ¿qué barreras o desafíos encontró y cómo logró superarlos?

En mis inicios, la principal barrera fue interna. Dudé de mí misma durante mucho tiempo, cuestionando si realmente era apta para este trabajo o si mi experiencia era suficiente. Superar esa voz interior ha sido un proceso largo; puedo decir que me ha llevado años, incluso décadas.

Con el tiempo, no solo la experiencia profesional me ayudó a fortalecer mi confianza, sino también mi acercamiento a distintas ramas del arte y la creatividad, que me permitieron verme desde otro lugar: como una agente co-creadora en todo lo que hago.

Ha sido, y sigue siendo, un camino tan bello como desafiante, un proceso profundo de crecimiento personal y profesional que no cambiaría por nada.

A lo largo de su recorrido, ¿cómo fue construyendo una marca personal auténtica con la que hoy se identifican sus clientes?

Creo profundamente que una marca es el reflejo de quien la crea, de la persona que está detrás. En mi caso, mi marca es auténtica porque nace de mí, de mi historia, de mi sensibilidad y de mi forma de ver el mundo; y porque, simplemente, solo hay una como yo.

No desde la arrogancia ni desde el ego, sino desde lo real. Soy una persona que escucha de verdad, y esa capacidad de escucha me ha permitido plasmar mi estilo en todo lo que hago, siempre con un profundo respeto y cuidado por cada cliente.

Creo que cuanto más cerca estamos de crear algo que verdaderamente amamos, más genuino se vuelve el resultado. Esa honestidad se percibe, conecta y es lo que hoy permite que mis clientes se identifiquen con mi trabajo y confíen en mí.

¿Cuál es la historia detrás del nombre de su marca o empresa?

Mi marca lleva simplemente mi nombre. Durante más de una década trabajé bajo otro nombre, pero hace diez años, al mudarme a San Miguel de Allende, sentí que era el momento de volver a lo esencial.

Relancé mi marca y decidí firmar mi trabajo únicamente con mi nombre, sin artificios ni historias complejas detrás.

La industria de los eventos evoluciona rápidamente, especialmente en el área de diseño, y cada vez más personas se lanzan a emprender. Desde su experiencia, ¿qué consejos le daría a nuevas empresarias que están comenzando?

Por un lado, veo tanto talento joven y propuestas tan interesantes que a veces siento que no tengo nada que agregar. Sin embargo, hablando desde la experiencia, y esto aplica a cualquier industria, mi principal consejo sería practicar el respeto en todas sus formas.

Respeto por la profesión, por los colegas, por los equipos de trabajo y, sobre todo, por el cliente. Esto se traduce en valores universales como el honor, la honestidad, la dedicación y un amor genuino por el oficio.

Al mismo tiempo, considero fundamental la constante exposición a otras ramas del arte. En una industria con tanto ruido visual, solo podemos beneficiarnos de mirar más allá: la arquitectura, la moda, la historia del arte, el diseño en todas sus expresiones.

Salir del nicho, rodearse de personas de caminos y disciplinas muy distintas, y no permitir que el mundo se haga pequeño únicamente alrededor de las bodas.

¿Podría compartirnos un poco más sobre su proceso creativo y de dónde surge la inspiración para cada proyecto?

Cada proyecto comienza siempre con el cliente: con su visión, su ilusión y la historia que desean contar a través de su boda. Mi proceso creativo inicia al conocerlos de verdad, al escuchar sus deseos, pero también sus miedos, y crear un espacio de confianza desde el primer encuentro.

A partir de ahí, trabajo con una práctica que llamo las Devas. No es un término propio, sino una metodología que aprendí de Hiro Boga, una coach de negocios excepcional que trabaja desde la esencia de cada proyecto y de cada entidad.

Es una práctica tan mística como profundamente real: un proceso de co-creación con la energía única de cada boda. Desde ese lugar, las decisiones comienzan a revelarse de manera natural, el equipo adecuado, los elementos correctos, los tiempos y las formas de proceder, siempre alineados con la esencia del evento.

De forma más tangible, mi inspiración creativa nace de mi entorno: de mi país, de la ciudad donde vivo, de la artesanía que me rodea, así como de los países que visito y de las personas con las que comparto.

Me nutro constantemente de amistades altamente creativas en áreas como el interiorismo, la pintura, la escultura, la moda y otras disciplinas, que amplían mi mirada y enriquecen cada proyecto desde múltiples capas.

Cuando era niña, ¿con qué profesión soñaba? Y si hoy decidiera cambiar de carrera, ¿a qué se dedicaría?

Creo que mi respuesta siempre sería la misma: diseñadora de modas. De niña, mi abuela vendía ropa, aunque no la diseñaba, pero tenía una tía que sí lo hacía. Mi ropa para festivales y momentos especiales siempre la creaba mi tía, y desde muy pequeña me fascinaban los textiles, los estampados y los colores.

Hoy sigo conectada con esa pasión, pero con una mirada más profunda: considero que la ropa, el peso y el estilo de ciertas telas pueden construir o destruir a una persona, y creo que ese efecto es increíblemente valioso.

Mi amor por la moda nace de ese poder de construir, de elevar, de dar seguridad y confianza a quien la usa. Actualmente tengo un proyecto Beta de una pequeña colección de ropa, al que quiero darle tiempo y oxígeno para que vea la luz de manera profesional.

Si alguna vez decidiera cambiar de carrera, creo que volvería a ese amor por la moda, que siempre ha estado presente en mi vida.

¿Hay algún consejo o frase inspiradora que recuerde a menudo y que le haya servido a lo largo de su camino profesional?

No tengo una frase concreta, pero sí creo firmemente que una vida espiritual rica y una conexión profunda con nuestro poder interior son herramientas fundamentales.

Cultivar esa conexión nos permite enfrentar cualquier adversidad, tanto profesional como personal, con claridad, fuerza y autenticidad.

¿Hubo algún momento clave o proyecto que marcó un antes y un después en su carrera?

Ha habido varios momentos que marcaron un antes y un después en mi carrera. Uno de ellos fue la primera vez que organizamos un buyout de un hotel de lujo, un proyecto con una producción altamente compleja que resultó impecable en todos los aspectos.

Otros momentos clave fueron las colaboraciones con colegas de Estados Unidos con trayectorias muy destacadas, que nos permitieron formar grandes alianzas exitosas tanto para nuestros clientes como para nuestros equipos.

Otro hito muy importante fue una colaboración con una gran hacienda en México. Ese proyecto representó un cambio profundo: mudé mi oficina, transformé los servicios que ofrecía y, al mismo tiempo, inicié una nueva vida en otra ciudad.

Cada uno de estos momentos me enseñó a crecer, a confiar en mi instinto y a asumir nuevos desafíos con entusiasmo y claridad.

¿Cómo equilibra la creatividad con la gestión empresarial en un rubro tan exigente?

Para ser honesta… ¡mal! Siempre estoy aprendiendo cómo equilibrar la creatividad con la gestión empresarial.

Manejar personas no es mi fuerte, así que trato de crear sistemas que ayuden a que todo funcione. Cada proyecto me enseña algo nuevo, y parte del éxito está en aceptar que siempre estamos en proceso de mejorar, sin perder la pasión ni la visión creativa que nos mueve.

En el diseño floral y de eventos, ¿qué tendencias le entusiasman hoy y cuáles cree que llegaron para quedarse?

Me encanta la tendencia moody, donde la belleza está en lo perfectamente imperfecto. Lo que más me entusiasma es ver cómo las parejas se toman más tiempo para conocerse a sí mismas y definir sus gustos, en lugar de copiar lo que ven en otros eventos.

Mi gran deseo para el futuro es justamente eso: que dejemos de querer duplicar lo que vemos y que podamos crear espacios y ambientes verdaderamente únicos, llenos de personalidad y significado.

¿Cómo logra conectar emocionalmente con cada cliente y traducir su historia en una propuesta visual única?

Siempre digo que es una two-way street. La confianza se construye desde el inicio, y honestamente, entrevistamos a los clientes de la misma manera que ellos nos entrevistan a nosotros.

Es fundamental encontrar valores en común y tener la certeza de que podemos representarlos, y que ellos tengan la confianza de que somos el equipo adecuado.

La conexión emocional surge en ese proceso: en la escucha atenta, en los momentos de “¡I hear you!”, y en cada detalle que refleja quiénes son.

Solo así podemos traducir su historia en una propuesta visual única, que no solo se vea hermosa, sino que tenga sentido y corazón.

¿Qué papel cree que juegan la sensibilidad y la intuición femenina en la creación de experiencias memorables?

Volviendo al tema de la escucha, creo que mi sensibilidad me ha enseñado a escuchar lo que no se dice y a ver lo que no se explica.

En una boda, por ejemplo, hay muchos factores y muchas voces participando, y es esa intuición la que me permite identificar las perlas, y entregar un proyecto del que realmente me sienta orgullosa, siempre con respeto hacia todos los protagonistas involucrados.

¿Cuál fue el mayor error o aprendizaje difícil que le dejó una lección valiosa?

Creo que uno de los mayores aprendizajes difíciles vino de no tener una cláusula de libertad creativa en mis primeros contratos.

Aprender a proteger ese espacio creativo me enseñó lo importante que es confiar en mi criterio y en mi visión, y cómo esa libertad es clave para entregar proyectos de los que realmente me sienta orgullosa.

¿Cómo maneja la presión y el estrés en eventos de gran escala o alta expectativa?

En semanas de producción de alto estrés, lo primero que pierdo es el sueño.

Para manejar la presión, siempre recurro a mis herramientas: la herbolaria, prácticas de meditación, mover mi cuerpo y cuidar muy bien mi alimentación esos días. Son pequeños rituales que me permiten mantener la claridad, la energía y la calma.

Mirando hacia el futuro, ¿cómo imagina la evolución de la industria de bodas y eventos en los próximos años?

Considero que las parejas serán cada vez más exigentes, sabiendo lo que les gusta y cuáles son sus valores. Sin embargo, creo que la experiencia y el elemento humano seguirán siendo el verdadero diferenciador.

Hoy veo una tendencia hacia bodas con constante estimulación: entretenimiento, actividades y múltiples elementos sorpresa. Esa puede ser una vía de dirección creativa, pero también hay espacio para bodas realmente significativas, donde quienes asisten quieren de verdad ser testigos de ese amor.

El ritual en la celebración cobrará cada vez más importancia, así como el reconocimiento de la familia y amigos presentes, haciendo que el momento sea profundamente memorable.

¿Qué significa para usted el éxito hoy, comparado con lo que significaba al comenzar?

Hoy, el éxito para mí significa libertad: libertad de mi tiempo, de mi espacio, de decidir con quién y cuándo trabajo.

También implica libertad creativa: saber que lo que hago es valorado por mis clientes, y elegir trabajar únicamente con quienes comparten esa conexión.

Además, el éxito hoy está ligado a la conexión con mi familia, a tener amistades valiosas y a disfrutar de una vida espiritual rica, llena de matices y experiencias que nutren mi creatividad y mi bienestar.

Revisando su portafolio vi estilos y trabajos florales increíbles que logran una perfecta ósmosis con el venue. ¿Cuál es el futuro de Saraí Flores? ¿Cuenta con nuevos proyectos o nuevos retos?

Sí, Saraí Flores como marca se enfocará principalmente en el diseño y la dirección creativa, trabajando con algunas parejas seleccionadas y colaborando con wedding planners.

Además, contamos con Cosme Wedding Studio, donde seguimos ofreciendo servicios de wedding planning & design en el sentido más tradicional del término.

Otro proyecto creativo que nos llena de alegría es Amelia Market, donde ofrecemos la renta y venta de ciertos elementos decorativos, así como bolsas y canastas de bienvenida para bodas y eventos corporativos, entre otras experiencias especiales.

Cada uno de estos proyectos refleja nuestra pasión por la creatividad y la atención al detalle, y nos permite explorar nuevas formas de inspirar y sorprender a nuestros clientes.

Saraí, ¿siente que su estudio creativo es una vitrina del talento mexicano? ¿Cómo influye la cultura mexicana en lo que hace y cómo la adapta cuando trabaja en bodas destino?

Definitivamente, considero que mi cultura, mi ciudad y la riqueza de nuestro trabajo artesanal influyen profundamente en lo que hago y en lo que entrego.

Con humildad y orgullo a la vez, pienso que nuestro estudio funciona como una vitrina que representa el talento mexicano, mostrando la creatividad, la dedicación y la pasión que caracterizan a nuestro país.

Al trabajar en bodas destino, adapto estos elementos con sensibilidad, respetando el entorno y la esencia del lugar, pero siempre conservando esa identidad y riqueza cultural que nos distingue.

¿Qué representa para usted el concepto de autenticidad, particularmente en el entorno profesional?

Por un lado, pienso que “autenticidad” es un término que se ha usado tanto que a veces se menciona casi automáticamente.

Por otro, creo que la autenticidad nace y se nutre del conocimiento profundo de uno mismo, tanto de la persona como de la marca, y de actuar en coherencia con ello.

Es simple: ser fiel a quién eres y reflejarlo en cada decisión profesional.

Contacto: IG @saraifloresmendivil / sarai@saraiflores.com

 

Photography credits

    1. Meadowlark weddings
    2. Yessica Cruz
    3. Gabriela Mata Photography
    4. MC wedding photography
    5. Taryn Baxter Photography
    6. La Dichosa Photography
    7. Ximena Zermeño Photography
    8. Mariana Barbosa Photography
    9. Aleca Photography
    10. Marcus Jolly Photography
    11. May Iosotaluno photography
    12. Meadowlark photography
    • 13. James Moes Photography

Videography

    14. Tan Weddings

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Assyah Al Fehaid

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